Cerrar el grifo

 

Si además de instalar varios sistemas ahorradores, cambiamos pequeñas malas costumbres generalizadas en todos los hogares, conseguiremos maximizar el ahorro doméstico.
– Para empezar, es necesario disponer de un contador de agua individual al que se tenga acceso. En muchas comunidades de vecinos el gasto es comunitario y se reparte a partes iguales entre todos los vecinos, o los contadores individuales están situados en salas de difícil acceso.En Sevilla la instalación de contadores individuales a través del Plan 5 supuso la reducción del consumo doméstico en un 20%. Sigue leyendo

¡Abre el grifo!

Tienes sed, necesitas beber y te encuentras con varias opciones, entre otras, abrir el grifo y servirte un refrescante vaso de agua o, por ejemplo, comprar una exótica botella de agua de lluvia recogida en Tasmania. ¿Te has parado a pensar si el agua corriente de tu ciudad es de peor calidad que la embotellada? ¿Acaso tiene peor sabor? ¿Por qué estás dispuesto a pagar mucho más dinero por un producto que puedes obtener prácticamente gratis?

¿Sabías que el agua embotellada cuesta casi 2.000 veces más que el agua corriente? ¿Que en el mundo se producen más de 3.000.000 de toneladas de plástico para poder embotellarla y tan sólo se reciclan un 13% de los envases?

La generalización de su consumo es una cuestión algo absurda si se tiene en cuenta que los países desarrollados cuentan con redes de abastecimiento de agua potable de calidad mientras que la mitad del mundo no las tiene (se estima que en el 2025 el 60% de la población mundial no tendrá acceso a agua limpia o de calidad) Además, no hay que olvidar el tremendo impacto medioambiental que supone su obtención, embotellado y transporte. Actualmente se usan 17 millones de barriles de petróleo para fabricar las botellas de plástico, con esta cantidad se podría producir la gasolina necesaria para mover un millón de coches durante un año.

Las iniciativas para concienciar a la población de que el agua del grifo es tan sana como cualquier otra aumentan cada día pero estamos en una sociedad de libre mercado y, por tanto, es el consumidor el que tiene que decidir y actuar. Cada vez que abras una botella hazte las siguientes preguntas:

¿qué estoy comprando? ¿A qué precio? ¿Cuál es el impacto medioambiental?

Tú decides.

Visto en Cadenaser

¿Cuánta energía cuesta derrochar agua?

El agua y la energía son dos recursos escasos en nuestro país y estrechamente vinculados entre sí. Ahorrar agua nos permite también economizar energía ya que es mucha la que se consume para pretratarla, bombearla hasta nuestras casas y finalmente depurarla.

En España se estima que el consumo industrial y doméstico, incluyendo además la gestión hidrológica y la demanda agraria puede representar un 5% del consumo energético total.

Dos actividades relacionadas con el agua son especialmente consumidoras de energía: la desalación y la depuración de aguas residuales.

España tiene una larga historia en la desalación: ya en los años 60 se empleaba esta tecnología en las Islas Canarias y actualmente existen en España alrededor de 1.000 desaladoras funcionando.

La técnica más extendida en la actualidad para la desalación es la ósmosis inversa que consiste en bombear agua a alta presión a través de membranas semipermeables que separan agua y sal. El consumo de energía de las bombas en estos procesos es directamente proporcional a la salinidad del agua.

Se considera que el consumo medio de una planta desaladora de agua en España es alrededor de 4,9 kWh/m3 y a nivel nacional la desalación es responsable aproximadamente del 1% del consumo energético total, equivalente a mas de 17.000 lámparas de bajo consumo encendidas constantemente.

En Lanzarote, donde la casi totalidad del agua para consumo humano proviene de las desaladoras, una gran parte de la energía consumida en la isla se debe a estas plantas.

Y ¿cuánta energía se necesita para depurar el agua en una ciudad?

En la depuración de aguas residuales urbanas se utiliza una combinación de tecnologías dependiendo de las características del agua a tratar, pero en todas las instalaciones será necesario realizar un pretratamiento, para eliminar elementos gruesos, una decantación, un tratamiento de los lodos generados y finalmente un tratamiento biológico para una limpieza más fina del agua. Esta última fase es la que mayor consumo energético supone, con más de la mitad de la energía consumida en toda la planta.

La potencia total de los equipos instalados en las plantas depuradoras en España es de 305 MW, similar a la de una gran central térmica de producción de electricidad y, de la misma manera que la desalación del agua, la depuración también representa un 1% del consumo energético nacional total.

Sin embargo, las plantas depuradoras también se pueden convertir en centrales de producción de energía, como en el caso de las de Canal de Isabel II en Madrid.

Si además se tienen en cuenta otros procesos como el bombeo o la potabilización del agua, necesarios para nuestro consumo diario, se puede ver como el sector del agua es un gran consumidor de energía.

Por todo ello y por muchísimas otras razones, necesitamos tratar el agua con mucho cuidado en nuestras casas, ¡acuérdate de esto cuando abras el grifo la próxima vez!

Fuente: twenergy