¡Abre el grifo!

Tienes sed, necesitas beber y te encuentras con varias opciones, entre otras, abrir el grifo y servirte un refrescante vaso de agua o, por ejemplo, comprar una exótica botella de agua de lluvia recogida en Tasmania. ¿Te has parado a pensar si el agua corriente de tu ciudad es de peor calidad que la embotellada? ¿Acaso tiene peor sabor? ¿Por qué estás dispuesto a pagar mucho más dinero por un producto que puedes obtener prácticamente gratis?

¿Sabías que el agua embotellada cuesta casi 2.000 veces más que el agua corriente? ¿Que en el mundo se producen más de 3.000.000 de toneladas de plástico para poder embotellarla y tan sólo se reciclan un 13% de los envases?

La generalización de su consumo es una cuestión algo absurda si se tiene en cuenta que los países desarrollados cuentan con redes de abastecimiento de agua potable de calidad mientras que la mitad del mundo no las tiene (se estima que en el 2025 el 60% de la población mundial no tendrá acceso a agua limpia o de calidad) Además, no hay que olvidar el tremendo impacto medioambiental que supone su obtención, embotellado y transporte. Actualmente se usan 17 millones de barriles de petróleo para fabricar las botellas de plástico, con esta cantidad se podría producir la gasolina necesaria para mover un millón de coches durante un año.

Las iniciativas para concienciar a la población de que el agua del grifo es tan sana como cualquier otra aumentan cada día pero estamos en una sociedad de libre mercado y, por tanto, es el consumidor el que tiene que decidir y actuar. Cada vez que abras una botella hazte las siguientes preguntas:

¿qué estoy comprando? ¿A qué precio? ¿Cuál es el impacto medioambiental?

Tú decides.

Visto en Cadenaser

Como ahorrar 2 millones de toneladas de emisiones de carbono al año

Saatchi & Saatchi Suecia y Toyota se han unido para lanzar un test de agua para estimular la consciencia del medio ambiente de los conductores suecos. La idea ha sido animarlos a descargar una aplicación patrocinada por Apple, que les muestra el efecto de su conducción  si tendrían un vaso de agua real en su tablero de instrumentos.

Si pueden conducir con cuidado sin derramarlo entonces se reducirá el consumo de combustible hasta en un diez por ciento y, por lo tanto, por lo que el organismo reconoce, se ahorrara hasta dos millones de toneladas de emisiones de carbono al año, una décima parte de la producción anual de Suecia.

El director de Toyota Suecia, Ulf Winberg, llama a la campaña “un vaso de agua mental” y dice que no sólo reducirá las emisiones, sino reducir los accidentes también. El sitio web también incluye estadísticas y juegos y permite a los usuarios que no tienen iPhone participar.

Toyota se enorgullece de sus credenciales ecológicas, que han introducido los coches híbridos primera misa del mercado en 1997. Su marca Prius ha pasado a ser un best-seller mundial.