AGUA Y RESPONSABLIDAD SOCIAL: Capítulo 1 ¿Agua de red, envasada o filtrada en casa?

El agua en primer lugar, seguida del aire, es sin duda la substancia que más intercambiamos todos
los seres vivos con el medio ambiente(1). A pesar de que cada vez somos más cuidadosos con los
alimentos que adquirimos, a menudo olvidamos que alrededor del 80% de nuestra ingesta diaria es
agua. Fuente de salud o de enfermedad indiscutible, a menudo no le prestamos la atención que se
merece, y de ahí el presente artículo. Los números entre paréntesis indican notas o enlaces de
internet en castellano (relacionados al final) para facilitar más información específica a quién desee
profundizar en esos aspectos.

Notas:
(1) Por ejemplo, los seres humanos ingerimos diariamente una masa 1000 veces superior de agua
que de aire.

Autor: Jordi Lluís Huguet
Dirección: Centre de Documentació de l’Aigua, Rector Triadó
13, 08014 Barcelona

El agua envasada en botellas de plástico tiene el doble de hormonas que la del grifo según un estudio alemán

El agua envasada en botellas de Pet (un tipo de plástico que contiene polietileno tereftalato) tiene el doble de hormonas que la del grifo o la comercializada en botellas de cristal, según un estudio de la Universidad de Frankfurt que publica la revista «Environmental Science and Pollution Research».

Según la investigación, esto se debería a que el Pet con el que están realizadas estas botellas libera sustancias que perturban el funcionamiento del sistema endocrino, y aunque de momento sus efectos son poco conocidos, algunos expertos ya los han vinculado con trastornos de las funciones sexuales y reproductoras, especialmente entre los hombres.

Martin Wagner y Jürg Oehlman, autores del estudio, analizaron un total de 20 botellas de agua mineral de PET, en los que habían introducido levaduras genéticamente modificadas, que cambian de color ante la presencia de hormonas, aún en cantidades muy pequeñas, y caracoles de río, que ven alterada su función reproductora si son expuestos a dicha sustancia.

Dos meses después observaron que en 12 de los mencionados envases las levaduras registraban el doble de actividad hormonal, mientras que los caracoles se habían reproducido el doble.

BFR, organización alemana encargada de evaluar el riesgo que plantean los envases de plástico alimentario ha emitido un comunicado que descarta que los resultados del estudio sean concluyentes en lo que se refiere a los riesgos para la salud de los envases de Pet.

Por su parte, los autores de la investigación subrayan que su objetivo era advertir de la presencia de hormonas en el agua envasada en botellas de este tipo de plástico, y no alertar de posibles riesgos para la salud debidos a ello.

Foto de Earl – What I Saw 2.0

Fuente: Ecodiario