Cuando te duchas inhalas gas cloro

Cuando te duchas se produce un fenómeno de aspersión y micronización en la propia alcachofa o “teléfono” lo que lleva a inhalar el gas cloro que no es nada adecuado a nuestro sistema respiratorio, ¿Lo sabías? Con un filtro de ducha, evitamos pues tanto agresiones a nuestra piel como a nuestros pulmones.

Con respecto a la piel, el cloro es un irritante para la piel. Esto cobra mayor relevancia, si cabe, en la piel de los niños, personas mayores, pieles sensibles y especialmente en ciertas afecciones de la piel como ciertos eccemas, pruritos, etc

Los filtros de ducha son fácilmente instalables por cualquier usuario, pues poseen dos roscas de la misma medida que la conexión del cable del “teléfono”, pudiéndose intercalar tanto en su inicio cerca de la grifería como en lo alto, antes del propio teléfono según su conveniencia. Todos ellos están constituidos de carbón vegetal activado con KDF que inhibe el posible crecimiento bacteriano. El tiempo de uso es variable en función de la calidad y cantidad de agua que depuren, pero siendo conservadores recomendamos cambiar el cartucho interior cada 6 meses aproximadamente.