AGUAS PLUVIALES

CAPTACIÓN Y APROVECHAMIENTO DE AGUA DE LLUVIA

El agua de lluvia es un recurso que históricamente en nuestro país ha desempeñando un papel muy importante hasta el siglo XIX. Cuando a principios del siglo XX las canalizaciones de agua empezaron a irrumpir de forma masiva en ciudades, pueblos y villas, el agua de lluvia pasó a un segundo plano y reservado casi exclusivamente a situaciones muy especiales.
 
En el norte de Europa, a pesar de disponer de modernos sistemas de canalización y potabilización de agua, ha vuelto a cobrar importancia en los últimos años la recogida de agua de lluvia. Alemania por citar un claro ejemplo, comenzó a subvencionar este tipo de iniciativas desde la reunificación, y centenares de miles de viviendas alemanas disfrutan actualmente de estos equipos. Ello a pesar de la escasa tradición de estos países respecto al nuestro. La paulatina desertización de España esta empezando a provocar una mayor demanda de sistemas de recogida de aguas pluviales en nuestro país. El incremento de esta demanda está creciendo de forma exponencial volviendo a recuperar la costumbre de aprovechar las aguas pluviales.

Aproximadamente en nuestro país la media de lluvia anual supera los 600 litros por m2. Suponiendo un edificio con una cubierta de 100 m2 y un aprovechamiento del 80% del agua de lluvia, tendríamos 48.000 litros de agua gratuitos cada año.

USOS DEL AGUA DE LLUVIA

El agua de lluvia presenta una serie de características ventajosas.
• Por una parte es un agua extremadamente limpia en comparación con las otras fuentes de agua dulce disponibles.
• Por otra parte es un recurso esencialmente gratuito e independiente totalmente de las compañías suministradoras habituales.
• Precisa de una infraestructura bastante sencilla para su captación, almacenamiento y distribución.
Para muchos usos domesticos, la calidad del agua no precisa ser la de “apta para el consumo humano”. Nos referimos al empleo en la lavadora, el lavavajillas, la limpieza de la casa, la cisterna del inodoro y el riego en general. En estos casos el agua de lluvia puede reemplazar perfectamente al agua potable. Además al ser un agua muy blanda nos proporciona un ahorro considerable de detergentes y jabones.
Pero incluso más allá de estas indicaciones, el agua de lluvia se ha empleado históricamente para lavarse, beber y cocinar directamente con ella. Hoy día los criterios son un poco más restrictivos y no suele aconsejarse el empleo directo del agua de lluvia para estos usos. Pero es relativamente fácil adaptarla para poder disponer de ella como única fuente de agua si así se desea, con todas las garantías sanitarias que se requieren. En este caso, sí se deben tomar una serie de precauciones e instalar unos sistemas complementarios de depuración del agua sencillos, pero con controles absolutamente estrictos. Si este es el caso, nuestra empresa pone a su disposición los conocimientos de profesionales sanitarios colegiados y capacitados para ello. Le instalaremos los equipos adecuados y le realizaremos directamente los oportunos análisis de control de aguas precisos para garantizarle la salubridad de la misma.

EQUIPO BÁSICO DE RECOGIDA Y GESTIÓN DEL AGUA DE LLUVIA

Para entender el diseño de los equipos, es preciso recordar que el agua de lluvia suele captarse en unos meses precisos y que debe conservarse para ser utilizada durante el periodo posterior hasta la nueva época de lluvias. Por ese motivo, el empleo del agua de lluvia se combina con otra fuente de suministro de agua como puede ser la de red en muchos casos.
Esta duplicidad de calidades de agua, implica la necesidad de un sistema eficiente de gestión de ambos tipos de aguas. Aquí es preciso hacer una aclaración importante. Existen en el mercado equipos diseñados para “rellenar” con agua de otra procedencia -red pública, pozo, etc.- el depósito donde se almacena el agua de lluvia cuando ésta se está acabando o escasea. Este criterio tiene en general dos deficiencias. Por una parte, la mezcla periódica de aguas de características diferentes en el depósito, dificulta la adaptación y asentamiento del sistema en muchos casos, así como disminuye la vida del mismo. Por otra, implica la no utilización de toda la capacidad de almacenamiento de agua de lluvia, dado que antes de que ésta se agote ya añadimos agua de otra procedencia. El diseño que presentamos a continuación toma como criterio la búsqueda del aprovechamiento máximo del agua de lluvia y sus sistemas de almacenaje, preservando el circuito de aguas pluviales de cualquier mezcla o contaminación con agua de otra calidad.
El diseño básico de recogida de aguas pluviales consta de los siguientes elementos:

1. Cubierta: En función de los materiales empleados tendremos mayor o menor calidad del agua recogida.
2. Canalón: Para recoger el agua y llevarla hacia el depósito de almacenamiento. Antes de los bajantes se aconseja poner algún sistema que evite entrada de hojas y similares.
3. Filtro: Necesario para hacer una mínima eliminación de la suciedad y evitar que entre en el depósito o cisterna.
4. Depósito: Espacio donde se almacena el agua ya filtrada. Su lugar idóneo es enterrado o situado en el sótano de la casa, evitando así la luz (algas) y la temperatura (bacterias). Es fundamental que posea elementos específicos como deflector de agua de entrada, sifón rebosadero antiroedores, sistema de aspiración flotante, sensores de nivel para informar al sistema de gestión, etc.
5. Bomba: Para distribuir el agua a los lugares previstos. Es muy importante que esté construida con materiales adecuados para el agua de lluvia, e igualmente interesante que sea de alta eficiencia energética.
6. Sistema de gestión agua de lluvia-agua de red: Mecanismo por el cual tenemos un control sobre la reserva de agua de lluvia y la conmutación automática con el agua de red. Este mecanismo es fundamental para aprovechar de forma confortable el agua de lluvia. Obviamente se prescinde de él si no existe otra fuente de agua.
7. Sistema de drenaje de las aguas excedentes, de limpieza, etc. que puede ser la red de alcantarillado, o el sistema de vertido que disponga la vivienda.

Opcionalmente antes del filtro, puede insertarse un sistema automático de lavado de la cubierta, que permite desechar de forma automática los litros iniciales de agua con más suciedad en las primeras lluvias después del verano.

Gestos para ahorrar agua en el riego

Todo gesto y sistema de ahorro es poco. tanto si tienes un jardín, un huerto / mini huerto, en el balcón o macetas, hay varios métodos para optimizar en agua, abonos o fertilizantes.

A continuación os damos algunos consejos:

  • Coloque un recipiente o aljibe para almacenar agua de lluvia y riegue con esta agua. También es interesante un receptáculo a compartir entre varios vecinos.
  • Instale un equipo de depuración aguas grises procedentes de la vivienda y utilízela para regar.
  • El momento más apropiado para regar es por la mañana temprano o al atardecer. Con el calor de las horas centrales el agua se evapora y además, las gotas de agua sobre las hojas o flores, con el sol tiene riesgo de quemarlas. Hay distintos sistemas de riego programado.
  • Cuando el viento es fuerte, puede haber pérdidas por evaporación, por ello se puede instalar setos para proteger el jardín y reducir el impacto.
  • Compruebe asiduamente que no existan fugas en el sistema de riego.
  • Deje que crezca el césped un poco, entre cinco y seis centímetros, para que la superficie del suelo tenga un poco de sombra y mantenga la humedad, así necesitará menos agua.
  • Tómese un tiempo para elegir bien las especies que formarán parte de tu jardín o huerto: piense en elegir plantas autóctonas, especies que resistan bien a la sequía y tenga en cuenta el diseño del espacio agrupando las plantas según su necesidad de agua.
  • Puede situar plantas trepadoras, setos o pérgolas para que haya sombra y el ambiente sea más fresco.

ahorro en el riego

¿Una fuga de agua? Arreglelo cuanto antes y no desperdicie el agua.

Un grifo que gotea, una fuga en el inodoro… Todo esto puede ocasionar un desperdicio de muchos litros al cabo del año. Para comprobar las fugas generales de la casa, un método sencillo pero muy eficaz consiste en controlar el contador antes y después de un intervalo de tiempo en el que supuestamente no se ha consumido agua (noche, fin de semana, etc.) Y en la cisterna consiste en añadir un colorante alimenticio y observar al cabo de unos minutos la posible aparición de coloración en la taza. Este es un sistema eficaz y simple para detectarlas.

Al margen de estos consejos, existen sistemas domésticos que permiten automáticamente la detección de una fuga ocasional y el corte inmediato del suministro de agua. Los modelos están disponibles para cada tipo de edificio, necesidad y se instala a la entrada del agua de la vivienda. Dispone de un contador de caudales, que contabiliza los consumos instantáneos de agua y en cuanto detecta un consumo anómalo, cierra automáticamente el paso del agua. Manualmente puede volverse a poner en marcha en cualquier momento. Puede sustituir perfectamente la llave de paso general del agua, con la ventaja de asegurarnos un control efectivo de fugas incluso cuando no estamos en casa, por trabajo, fines de semana, vacaciones, etc. Estos dispositivos tienen una duración superior a los 5 años.

Que se incremente la factura del agua y se desperdicien litros de agua, deberían ser motivos suficientes como para ponerle una solución pronta a un problema que es fácil de reparar.

La importancia del manejo del agua para lograr vinos de calidad

Como bien sabemos, el agua es la base de todo. Por ello, la Agrupación Riojana para el Progreso de la Viticultura (Arprovi) analizará la importancia del manejo del agua para lograr vinos de calidad, dentro de unas jornadas, que organiza la propia asociación con la colaboración del Gobierno de La Rioja y de la Diputación Foral de Álava.

Se celebrará en Logroño el próximo día 23 y en la localidad alavesa de Laguardia el 30 de este mes, se centrarán en “El riego en el viñedo, fundamentos, gestión y prácticas”.

Estas jornadas contarán con destacados especialistas para abordar el manejo del agua de manera más eficiente y con criterios de calidad, que permitirán a agricultores y a técnicos profundizar en el conocimiento de esta práctica, en los beneficios que se pueden obtener en la calidad de la cosecha y en conocer de primera mano algunas experiencias de éxito.