Cuando te duchas inhalas gas cloro

Cuando te duchas se produce un fenómeno de aspersión y micronización en la propia alcachofa o “teléfono” lo que lleva a inhalar el gas cloro que no es nada adecuado a nuestro sistema respiratorio, ¿Lo sabías? Con un filtro de ducha, evitamos pues tanto agresiones a nuestra piel como a nuestros pulmones.

Con respecto a la piel, el cloro es un irritante para la piel. Esto cobra mayor relevancia, si cabe, en la piel de los niños, personas mayores, pieles sensibles y especialmente en ciertas afecciones de la piel como ciertos eccemas, pruritos, etc

Los filtros de ducha son fácilmente instalables por cualquier usuario, pues poseen dos roscas de la misma medida que la conexión del cable del “teléfono”, pudiéndose intercalar tanto en su inicio cerca de la grifería como en lo alto, antes del propio teléfono según su conveniencia. Todos ellos están constituidos de carbón vegetal activado con KDF que inhibe el posible crecimiento bacteriano. El tiempo de uso es variable en función de la calidad y cantidad de agua que depuren, pero siendo conservadores recomendamos cambiar el cartucho interior cada 6 meses aproximadamente.

Equipos domésticos para purificar agua: Ósmosis

¿Alguna vez habéis escuchado el sistema Ósmosis? ¿Sabéis en qué consiste? La ósmosis inversa es un sistema de filtración doméstico del agua, que instalado debajo del fregadero de la cocina, nos da agua de excelente calidad, para beber, cocinar y lavar frutas y verduras por un pequeño grifo adicional.

Los sistemas de ósmosis inversa funcionan aprovechando las diferentes presiones osmóticas a ambos lados de una membrana. La propia presión del agua de red permite que el agua atraviese la membrana osmótica pasando al otro lado e impidiendo el paso de los contaminantes. De esta forma proporcionan agua limpia, más cristalina y con mejor sabor.

Mediante su avanzado sistema de filtración, su efectividad como sistema de depuración está rondando de media el 95%, aunque este porcentaje no es homogéneo, sino que para cada contaminante el porcentaje de eficacia varía. Son sistemas normalmente compactos, que ocupan poco espacio y están diseñados para facilitar el cambio de filtros.

El equipo suele constar de varios filtros previos (sedimentos, carbón…) y una membrana osmótica. Estos filtros y la membrana se cambian periódicamente y, aunque se suele aconsejar la intervención de un técnico, muchos clientes realizan ellos mismos el cambio ya que esta diseñado para que el cambio sea sencillo.

¿Una fuga de agua? Arreglelo cuanto antes y no desperdicie el agua.

Un grifo que gotea, una fuga en el inodoro… Todo esto puede ocasionar un desperdicio de muchos litros al cabo del año. Para comprobar las fugas generales de la casa, un método sencillo pero muy eficaz consiste en controlar el contador antes y después de un intervalo de tiempo en el que supuestamente no se ha consumido agua (noche, fin de semana, etc.) Y en la cisterna consiste en añadir un colorante alimenticio y observar al cabo de unos minutos la posible aparición de coloración en la taza. Este es un sistema eficaz y simple para detectarlas.

Al margen de estos consejos, existen sistemas domésticos que permiten automáticamente la detección de una fuga ocasional y el corte inmediato del suministro de agua. Los modelos están disponibles para cada tipo de edificio, necesidad y se instala a la entrada del agua de la vivienda. Dispone de un contador de caudales, que contabiliza los consumos instantáneos de agua y en cuanto detecta un consumo anómalo, cierra automáticamente el paso del agua. Manualmente puede volverse a poner en marcha en cualquier momento. Puede sustituir perfectamente la llave de paso general del agua, con la ventaja de asegurarnos un control efectivo de fugas incluso cuando no estamos en casa, por trabajo, fines de semana, vacaciones, etc. Estos dispositivos tienen una duración superior a los 5 años.

Que se incremente la factura del agua y se desperdicien litros de agua, deberían ser motivos suficientes como para ponerle una solución pronta a un problema que es fácil de reparar.

Aprovechamiento de agua de lluvia

Para muchos usos domésticos, la calidad del agua no precisa ser la de “apta para el consumo humano”.  Hablamos del empleo de agua en la lavadora, el lavavajillas, la limpieza de la casa, la cisterna del inodoro y el riego en general.

Sacamos este tema porque seguro que alguna vez habrá pensado en algún sistema de recogida de agua de lluvia para usarlo en la limpieza del hogar. Es indudable, es un recurso esencialmente gratuito y no depende de las compañías suministradoras. Pero esta idea requiere de unos procedimientos: captación, almacenamiento y distribución. Y no olvidarse de que la lluvia solo se da en ciertos meses del año, con lo cual se sigue necesitando un sistema eficiente de gestión de ambos tipos de aguas, la de lluvia y la que suministra las compañías.

A continuación, os mostramos el diseño básico del sistema de recogida de aguas pluviales:

  1. Cubierta: En función de los materiales empleados tendremos mayor o menor calidad del agua recogida.

  2. Canalón: Para recoger el agua y llevarla hacia el depósito de almacenamiento. Antes de los bajantes se aconseja poner algún sistema que evite entrada de hojas y similares.

  3. Filtro: Necesario para hacer una mínima eliminación de la suciedad y evitar que entre en el depósito o cisterna.

  4. Depósito: Espacio donde se almacena el agua ya filtrada. Su lugar idóneo es enterrado o situado en el sótano de la casa, evitando así la luz (algas) y la temperatura (bacterias). Es fundamental que posea elementos específicos como deflector de agua de entrada, sifón rebosadero antirroedores, sistema de aspiración flotante, sensores de nivel para informar al sistema de gestión, etc.

  5. Bomba: Para distribuir el agua a los lugares previstos. Es muy importante que esté construida con materiales adecuados para el agua de lluvia, e igualmente interesante que sea de alta eficiencia energética.

  6. Sistema de gestión agua de lluvia-agua de red: Mecanismo por el cual tenemos un control sobre la reserva de agua de lluvia y la conmutación automática con el agua de red. Este mecanismo es fundamental para aprovechar de forma confortable el agua de lluvia. Obviamente se prescinde de él si no existe otra fuente de agua.

  7. Sistema de drenaje: El de las aguas excedentes, de limpieza, etc. que puede ser la red de alcantarillado, o el sistema de vertido que disponga la vivienda.